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Capítulo 1

Así comenzó mi historia



 




Sarita comiendo en la cocina en Dallas,
 aquí tardo 2 horas en terminar su plato
de sopa…. (Indicios de su enfermedad)













Toda historia tiene un comienzo, y la nuestra es un comienzo lleno de sueños e ilusiones de vivir una vida mejor, después de haber padecido una serie de situaciones de inseguridad en la ciudad de Monterrey, N.l. se presento una oportunidad de radicar en Dallas, Tx. Nos fuimos un 13 de marzo del 2009, a partir de ese día comienza este viaje lleno de detalles de Dios en nuestras vidas, y que hermoso es ver la mano de Dios en todo lo que hacemos, y este viaje estaba en los planes de Dios, él fue trazando el camino cual deberíamos seguir, los planes de Dios siempre son justos y perfectos, y en él confiamos, El Señor guardo nuestra salida y nuestra entrada aquella ciudad, Ya instalados en nuestro nuevo hogar, un departamento en el North Dallas, nos preparamos para salir a hacer compras pendientes para acondicionar bien nuestra casa, utensilios y muebles, etc.
Pareciera que fue ayer cuando andábamos apresurados para ir a las ventas de garaje, era el sábado 21 cuando Sarita comenzó a dar indicios visibles de su enfermedad, la veíamos tan extraña, su voz forzada, sus caídas constantes, me acuerdo mucho que mi cuñada Karina le decía….Habla bien Sarita!, y le preguntaba porque hablas así, mi esposo decía, yo creo que habla así porque extraña a su abuelita, pero sus caídas eran constantes como si no viera lo que estaba enfrente de ella, comencé a sentir una sensación inmensa de preocupación, me puse a observarla cuidadosamente sus movimientos, fue entonces que percibí más detalles anormales en ella, como sus movimientos lentos, se desenvolvía muy despacio, y su semblante de tristeza, y le pregunte: Sarita…Estas triste hijita? Y ella contesto…….. No mamá……estoy feliz!!! Y con una sonrisa mostrando sus dientitos……tuve una gran sensación de angustia, de inmediato le aclame a Dios, que me dijera que estaba sucediendo en ella, que nos indicara que deberíamos hacer, recién llegados a esta ciudad de Dallas, mi esposo todavía no iniciaba a trabajar, esa mañana le prepare un plato de sopita, y como no teníamos comedor la senté en la barra de la cocina, paso un buen tiempo para que ella terminara de comer, y eso me preocupo aún más, y le comente a mi esposo que Sarita tenía dos horas de estar con ese plato de sopa, para mí eso no era normal, tanto tiempo en ello, en mi sentir percibía que mi Sarita tendía un problema cerebral, pero no se dé que se trate, por supuesto que mi esposo no acepto mi comentario, y me dijo que yo estaba mirando mucho a Sarita, y no podía aceptar mi especulación, me sentí por un momento sola, no sabía qué hacer, ni a quién recurrir, la noche de ese día aclame a Dios, llore con una angustia tan fuerte en mi,  y  Dios puso respuesta en mi corazón, y fue que nos regresáramos a Monterrey, al día siguiente esperaba que mi cuñada Karina saliera de su trabajo y llegara a nuestro departamento, necesitaba hablar con ella, me urgía mucho expresarle mi preocupación, antes de eso, puede decirle a mi esposo lo que Dios había puesto en mi corazón de que nos regresáramos a Mty. Su expresión fue ¡Regresarnos a Monterrey! Se quedo pensando, y al pasar las horas se acerca y me dice…prepara tus cosas y en 3 hora nos vamos, sentí un alivio tan grande y una ansiedad de llegar a Monterrey, comencé a organizarme, ya estábamos listos y al llegar mi cuñada Karina, le dijimos nuestra decisión, y las razones, nos apoyo en esto, me dijo que veía extraña a la niña, llegó a pensar que ella era así, como realmente no la conocía, y no había convivido con ella, pensó que ella hablaba y caminaba así, mi respuesta fue desde luego que no, no es normal en ella …...nos despedimos y a las 6:00 p.m. del 24 de marzo íbamos en camino a un viaje sin regreso…….
Todo el camino iba meditando lo que estaba sucediendo en ella, realmente iba preocupada pero a su vez contenta, porque íbamos a mi tierra, no comprendía la actitud de mi esposo, pero ahora después de pensar y recordar como Dios fue trazando esta historia, veo que hasta la actitud de mi esposo era plan divino, mientras yo iba con mi cabecita revoloteando de cosas, el iba pensando que el viernes nos regresáramos a Dallas, iba con una tranquilidad, y sin preocupación, eso le ayudo a que el se condujera bien en el trayecto de 10 horas de camino sin escala, con los 4 pequeños, viajamos toda la noche.  Algo hermoso sucedió esa noche del 24 de marzo, veníamos escuchando cantos de niños y en la parte de atrás de la camioneta venía Dana y Sarita, como solían acomodarse, le dije a mi esposo que deseaba irme con ellas atrás, y al estar ahí, sucedió algo hermoso, Sarita comenzó a hacerme una serie de preguntas en cuanto a tener a Jesús en su corazón como decían los cantos, recuerdo que le explique el plan de Salvación y ella esa noche recibió al Señor en su corazón, fue algo especial, instruir a mis hijas en el camino de Señor ha traído recompensa en mi ser, y el camino de Sarita estaba listo para caminar una eternidad con Dios……..
Al llegar con bien a Monterrey siendo las 4:00 a.m.  Absolutamente nadie sabía de nuestro regreso, fue una sorpresa inesperada para todos, descansamos muy poco, amaneciendo fuimos inmediatamente a la clínica Alfa, para que la atendieran lo antes posible. Lo que nos dijo la pediatra esa mañana, no me sorprendió ya que en mi corazón intuía que el problema de Sarita era cerebral, y eso se lo había ya comentado a mi esposo Juan Angel cuando aún estábamos en dallas, claro que el no podía aceptar lo que le decía, pero al  ir con la pediatra se confirmo. Simplemente al entrar Sarita con la doctora, verla zigzaguear al caminar y revisarle sus signos, nos cuestiono inmediatamente  ¿Tienen ustedes seguro social? y le dijimos que si, comenzó a escribir y con muy pocas palabras nos dio una orden para que le realizarán un TAC, esto es urgente la niña viene grave, váyanse inmediatamente, y que DIOS LOS AYUDE. Sus últimas palabras fueron aterradoras taladraron nuestros corazones salimos abatidos y angustiados, clamando a Dios por nuestra niña……lloramos en el camino, jamás había visto a mi esposo llorar de esa manera……ese trayecto fue el más largo que pudimos haber sentido, un gran preocupación y una ansiedad de saber que pasaría, ambos desconocíamos que pudiera ser exactamente lo tendría nuestra hija, pero sabíamos de que era algo terrible….