El Diagnóstico
Así es como lucía en la clínica 33….siempre contenta y muy divertida que era ella, le gusto que la consintieran con regalos.
Al llegar a la clínica 6, el Señor seguía obrando en todo, aún recuerdo ese rostro de la persona que estaba en urgencias, cuando llegamos nos dijo que teníamos que sacar una vigencia, entonces mi esposo se fue a tramitarla y yo me quede sentada con Sarita en mis brazos, sentía que los minutos se convertían en horas, crecía mi ansiedad y en un mar de lagrimas me vi envuelta, cuando de pronto ella la recepcionista sale de su lugar, pasa por donde yo me encontraba y se detiene, me ve en ese estado y me pregunta ¿Que es lo que tiene tu niña?, le dije lo que nos había dicho la pediatra en el Alfa, y ella me contesto espero que tu esposo no tarde, prosiguió su camino, al regresar ella a su lugar, en ese instante llega mi esposo Juan Angel con los papeles, ella vio que nos dirigíamos a hacer fila, se acerca a mi y me quita los papeles y me pasa inmediatamente, gracias a Dios no tuvimos que hacer esa fila tan larga que había, al pasarme con el pediatra de guardia en urgencias, cuál fue mi sorpresa que no era pediatra sino un neurólogo, como si estuviera esperándonos y justo lo que Sarita necesitaba para que su revisión fuera más detallada, me entere que era uno de los mejores de la clínica, esto nunca fue casualidad, Se que el Señor Jesucristo tenía el control de nuestros pasos. El doctor se movió muy pronto para que ese mismo día trasladaran a Sarita a la clínica 33 para realizarle los estudios del TAC, y así fue en cuestión de un par de horas ya estábamos en camino en una ambulancia. Al llegar a la clínica 33, y con muchas incertidumbres, nos realizaron una serie de preguntas y cuestionamientos, para hacer un perfil de la niña, es doloroso tener que pensar en tan pocos momentos y describir la vida de ambos padres y la de Sarita, y ver la raíz del problema, había sido un día muy cansado, ya era la noche, nosotros sin dormir la noche del viaje y con tanta angustia ni ganas de comer nos daban, mi esposo y la familia deciden que yo deba irme a casa a descansar y darles de comer a mis bebes, que ya en si era un problema, no paraban de llamarme mi familia, diciéndome que uno de los niños Aarón no paraba de llorar y no quería ninguna otra leche, me necesitaba, entonces accedí a irme a casa, con un nudo en mi garganta me despedí de Sarita, ya en casa de mi suegra, mi esposo me mantendría al tanto en cuanto tuviera los resultados de la tomografía, recuerdo que estábamos toda la familia reunida en casa, esperando que las noticias fueran favorables, para la 9:00 p.m. recibí la llamada de mi esposo, con tanta ansiedad anhelaba que llegara ese momento, en su llamada me dice, que no encontraron ningún coagulo, ni lesión cerebral, y que era necesario hacer otra tomografía porque ellos veía algo en su cerebrito, pero quería confirmarlo con un TAC c/contraste, recuerdo cada detalle de su ingreso el 25 de marzo del 2009, ahora comprendo porque los doctores estuvieron tan preocupados por el caso, desde que niños con esta enfermedad llegan al hospital con síntomas similares, es de esperar para los médicos que se trate de este tipo de tumores….
En casa la noticia de que no se trataba de ninguna lesión o un coagulo, nos hizo sentir una esperanza de que el asunto quizás no era tan grave, esa noche ver a toda la familia a mi lado y cuidando de mis hijos, comprendí el porqué el Señor nos hizo venir a monterrey, definitivamente los necesitábamos, mis padres, mis suegros, mis hermanos, cuñadas, cuñados, hermanos en Cristo, amigos….en fin ese apoyo moral, espiritual y el cuidar de mis hijos tan pequeños de 5 meses de edad, y Dana de 8 años, el Señor vio nuestra necesidad y nos trazo el camino, solo depositamos nuestra confianza en él, y definitivamente sus planes fueron perfectos para nosotros.
Para el viernes 27 de marzo, se le realizó la tomografía con contraste, en la que los doctores podrían apreciar mejor esa mancha que ellos veían en el cerebro, la Dra. Antelo, quien fue asignada al caso de Sarita, ya había dado instrucciones de administrarle medicamentos para desinflamar el cerebro, (Dexametasona) medicamento que en los próximos meses formaría parte de mi vocabulario, además que presentaba una enfermedad llamada Ataxias que significa perdida de coordinación en sus piernas, hubo mucha mejoría en la niña, en pocos días, estábamos maravillados. En los resultados si era más visible la tumoración aún así la Dra. Antelo no quería adelantarse a dar un diagnostico sin antes enviarla hacerle una Resonancia, en la cual definitivamente nos dirían con exactitud un diagnostico más confiable.
Para el 7 de abril , ya con los estudios de la Resonancia , la Neuropediatra , nos daba el terrible resultado, que certificaban los estudios, una Tumoración en el tronco cerebral, de un tamaño de 3.2 x 2.2 , sin que los neurocirujanos de la clínica 33 lo pudieran operar, esto fue desbastador, nos dijo que la niña sería trasladada a la Clínica 25 de urgencia, esa noche fue terrible, mis lagrimas no cesaban de salir, se acerco Elvira una enfermera y me dio un abrazo, como lo recuerdo y lo siento dentro de mi, fue tan sincera, no tenía palabras, mi esposo en un estado callado y sollozando de agonía, le llame a mi hno. Junior y en menos de 30 min. Él y mi hna. Flor estaba ahí, tratándome de consolar, y me llevaron a casa, mi esposo se quedaría esa noche y muchas con Sarita, al llegar a casa de mi suegra, que es donde nos estábamos quedando, estaban ahí mi Pastor el Hno. Natividad Ramos y su familia fue un aliciente que ellos estuvieran, estaban con nosotros, y así fue siempre, mi pastor hizo una Oración y quebranto mi alma, no podía expresar palabra alguna, deseaba con todo mi corazón abrazar a mis hijos, necesitaba estar cerquita de ellos, mi suegra inmediatamente se preparo y decidió irse a la clínica y que mi esposo se viniera a estar conmigo, sabía que nos esperaban días más difíciles y necesitábamos estar descansados y unidos, y organizados, porque la batalla comenzaba, amaneciendo el día 8 de abril, es trasladada a la clínica 25…….
