Mi llegada a la Clínica 25
Quiero platicarles que antes de saber tal resultado de la resonancia y ser trasladada a la clínica 25, conocimos en la clínica 33 a un doctor, quien se adelanto a darnos el panorama que nos esperaba con Sarita, fue a mi esposo a quien le dijo todo lo que nos esperaba con el tumor que según él ella tenía…nada fuera de la realidad, fue tan duro para mi esposo escuchar que a su hija le daría hidrocefalia, que el estado en el que se encontraba iría empeorando, su área motriz se vería mas afectada, su área respiratoria y cardiaca igual, lo cual su pronóstico de vida sería muy corto……todo esto fue muy devastador, mi esposo prefirió no comentarme nada, porque ni el mismo lo podía asimilar, esto sucedió un sábado, para el domingo este mismo doctor se acerca a mi esposo a pedirle disculpas, y le dijo: Que lamentaba mucho que le haya dado un diagnostico apresurado sin tener aun los estudios de la resonancia, dice que platicando con su esposa ella fue quien le insistió que hablara con mi esposo, este hecho le trajo intranquilidad, le dijo a mi esposo que esperaba que este diagnóstico que le había dado, no fuera el correcto, de no ser así, ….lamentablemente sucedería…….confié en Dios que esto no sea así. Días después tenemos la terrible noticia, que en el capitulo anterior describo el más terrible diagnostico.
Al llegar a la clínica 25 realizaron los análisis y estudios nuevamente, y el montón de preguntas y cuestionamientos, pero con personal más especializado en el área Oncológica, como resultado la niña presentaba además de ataxias (perdida de coordinación en sus piernas) una parálisis facial, y se encontraba dañado el sexto par de sus ojos, que significa que su ojos no tenían movimientos para ambos lados, y problemas en la deglución. El panorama para entonces ya no era tan bueno. Ya estaba confirmada la tumoración, y aunque la dexametasona, había hecho efecto en su cerebro…….Ahora se tendría que tratar al tumor….
Al día siguiente nos presentaron al doctor que llevaría el caso de Sarita, el Dr. Alberto Siller, fue muy directo, al decirnos que la única opción para este Glioma de tallo que tiene la niña (termino médico de la tumoración) es iniciar inmediatamente el tratamiento de Quimioterapia, no había otra opción, neurocirugía no accedió operarla dijeron que este tipo de tumor es de difícil abordaje ya que se encontraba en la parte central del tallo cerebral a escasos milímetros del área respiratoria y cardiaca. “Glioma de Tallo”…desde ese momento paso a ser parte de mí, lo llevaba constantemente en mis pensamientos su ubicación para mí era difícil entenderlo, e imaginarlo casi imposible, tanta información, y vernos rodeados de tantos niños sin cabello, enfermeras que andaban de una cama a otra, y doctores que pasaban a dar recorrido a cada niño, no podía asimilar tanto cambio….y ver a mi hija en esa cama de hospital se me partía el alma, Sarita al llegar a la clínica presentaba problemas en su deglución, le era un poco difícil comer bien, y eso le preocupo al Dr. Siller, que nos sugirió que se le hiciera una gastrostomía, para evitar tener complicaciones de atragantamiento, la verdad todo esto era tan complicado, desconocíamos tantas cosas, nos encontrábamos en el 3er. Piso del área de Oncopediatría que por primera vez oigo hablar de ello, describir a detalle lo que pasaba por mi mente es difícil, pero no había momento en que le aclamaba a Dios que fuera él quien nos guiara.
Es lo correcto Señor!, le exclamaba, que nuestra decisión fuera la apropiada, mi esposo y yo no quisimos que no se le hiciera una gastrostomía, creímos que Sarita con mis cuidados podía alimentarse, bajo nuestros riesgos el Dr. Siller acepto, ese mismo día inicio su primer ciclo, supimos de antemano que nunca estuvimos solos, las oraciones habían sido constantes y muchísima gente se unió, en ayuno y oración cerrando filas……es maravilloso saber que Dios está con nosotros en cada momento, recibimos todo el apoyo de nuestro pastor y su familia, la iglesia fue tan linda, que en nuestros corazones hay tanta gratitud. Y que decir de mis padres, mis suegros, veía en sus rostros tanto dolor por lo que estaba pasando con mi hija, que sufrían de igual manera que nosotros, a mi hermana y cuñadas que cuidaron de mis pequeños en mis días de ausencia, que mejor que confiarles a mis hijos a ellas, les doy gracias a Dios por la vida de cada uno de ellos, Al inicio tantas personas se aceraron a nosotros, tanta solidaridad a tan difícil situación, pero con una confianza plena en el Señor, quien nos sostiene ante las dificultades.
El poder de la ORACION es efectivo en nuestras vidas………
