Viviendo momentos inesperados
Para
estas fechas, la salud de Sarita iba en ascenso, los tratamientos estaban
respondiendo satisfactoriamente, los efectos post-quimios no eran tan agresivos
en ella…..comenzaba a sentir mucha paz en mi corazón, a descansar de esta
opresión que me estaba angustiando estos meses atrás…….Disfrutar a mi hija era
la prioridad, que ella estuviera bien, mi anhelo….
Gracias
a Dios el permitió que Sarita pudiera volver caminar, correr, comer
perfectamente, bromear como solía hacerlo e inclusive enojarse como solo ella
lo hacía y todos esos detalles que la identificaban me hacía tan dichosa,
salíamos a la iglesia con muchos deseos de alabar a Dios, y era una bendición
llevarla y dar testimonio de su vida de lo que Dios había hecho en la vida de
Sarita hasta esos momentos.
Para
finales de septiembre, comienza las complicaciones, ingresa al hospital por
fuertes temperaturas, que no las podían controlar…..le detectan una neumonía la
cual fue atendida oportunamente, pero lo que más asusto a los médicos….fue algo
que nadie esperaba….una gran bola en el abdomen…pensando fuera un tumor, le
mandan hacer una ecografía, para eso esa noche que me dan esa noticia fue muy devastador
para mí que en esos momentos me encontraba sola con mi hija, ella días pasados
había sufrido de un dolor abdominal constante, enseguida de altas temperaturas,
que fue lo que me motivo a llevarla a la clínica en varias ocasiones, pero la
tercera vez decidieron hospitalizarla, cuando me dicen lo de la bola….me afligí
e inmediatamente me puse a llorar e implorar a Dios por la vida de mi hija, le
pedí que no se la llevará, era mucha mi
agonía que Dios escucho mi oración y fue contestada al siguiente día, cuando íbamos
a que le hicieran la ecografía confiando en Dios, la doctora que le estaba
haciendo la ecografía me pregunto, y que estamos buscando, le comente lo que en
la radiografía habían visto los médicos, y comenzó a explorar todos sus órganos,
me dijo no veo nada de lo que usted refiere, pero deje hablarle a otro doctor e
hizo lo mismo y checo y re checo, y no encontró nada, me comento, mire aquí no
veo absolutamente nada, y si había bola ya no la hay, puedo asegurarle e
inclusive no requiere que se le haga un tomografía, es mas pongo mis manos en
el fuego que aquí no hay nada, e inmediatamente salimos mi hija y yo de ahí, y
dándole gracias a Dios por ello, sabía que esto era obra de Dios nada más,
cuando hablo que el Dr. Siller, y todo los demás medico, no quedaron conformes
y le mandaron hacer otra radiografía, y salió limpia, ya no había ninguna bola,
en esa semana fue el tema de conversación de todos los residentes, para
nosotros sabíamos que esto era para dar testimonio de sus maravillas, en esa
ocasión estuvimos en el hospital alrededor de 20 días, como las temperaturas de
39 grados y muy insistentes, con más de 10 días continuos y esto hizo que los
médicos ordenaran estudios de cultivos en la sangre, porque esto ya era otra
cosa, al cabo de 5 días se determinó que traía una bacteria llamada Staphylococcus aureus, es una
bacteria de hospital, esto le provoco que su sistema inmunológico decayera, y
necesitara donaciones de sangre y plaquetas, su semblante era notablemente
diferente, su carita pálida y su cuerpo tan delgado, me angustiaba verla así, y
ver que todas las noches a la misma hora comenzaba a temblar de una manera que
deseaba entender su sentir, …esos 20 días no me separe de ella ni un instante,
ahora sí que probé las noches a su lado, acostarme en el piso, nada saludable,
y llena de bacterias, solo
por la misericordia de Dios me libro de alguna enfermedad, pero no me importaba
nada, solo estar con mi hija, cuidarla, entenderla, y ver su carita de
felicidad el verme quedar ahí.
Con
ella, hice grandes amistades que han dejado escrito en mi diario vivir, su
amistad, su mano amiga que atravesando el mismo dolor, de ver a nuestros hijos
en el hospital, crecía en mi interior, la necesidad de ayudar a otros, fue
entonces que decidir hacer una lista, con mucho cariño y con un anhelo de que
estos niños tuvieran una larga vida, estuvieron en mis oraciones y en mi
corazón.
Con el
paso de los días esta bacteria fue radicada,
deciden darla de alta, fue entonces que pudimos tener una cita con
neurocirugía, para que valorara la ultima resonancia de Sarita, y antes de
salir esa ocasión nos pudieron confirmar que Sarita ya era candidata a cirugía,
ya que una gran parte de la tumoración era masa quística y esa podía ser
removida, eso nos dio una esperanza más larga de vida para nuestra hija, era
algo excepcional, el Dr. Siller, estaba muy contento con los avances en ella, y
eso nos alentó mucho a toda la familia, además que descubrimos que otra noticia
favorable, ella podía mover sus ojos totalmente para ambos lados, tenía dañado
el sexto par de sus ojos, y esto era algo milagroso que ella pudiera mover sus
ojos, así que mi hija tenía cita en una
semana y sería hospitalizada para su 7º ciclo de quimioterapia…
